Apio

Alimentos

Información de alimentos saludables para tu dieta

Imágen de apio

El apio es una hortaliza bienal (lo que significa que tiene un ciclo de vida normal de dos años) que pertenece a la familia de las umbelíferas, cuyos otros miembros son las zanahorias, el hinojo, el perejil y el eneldo. Aunque la mayoría de la gente asocia el apio con sus preciados tallos, hojas, raíces y semillas también es usado como alimento, condimento y remedio medicinal natural.

El apio crece a una altura de 30 a 40 centímetros y está compuesto por unos tallos con hojas dispuestas en una forma cónica que se unen a una base común. Los tallos tienen una textura crujiente y un sabor delicado pero ligeramente salado. Los tallos del centro se llaman corazón y son los más tiernos. En Estados Unidos el apio que se utiliza tiene diferentes tonos de verde, pero en Europa también se puede disfrutar de una variedad de apio de color blanco. Al igual que los espárragos blancos, este tipo de apio se cultiva a la sombra sin luz solar directa, por lo que no produce clorofila y de ahí su color blanco.

El apio se ha convertido en un alimento básico en casa, junto con las zanahorias, las cebollas y las patatas. Su textura crujiente y sabor distintivo hace que sea utilizado como un ingrediente popular en ensaladas y muchos otros platos cocinados. A pesar de que está disponible durante todo el año, cuando más disfrutarás de su sabor y calidad será durante los meses de verano cuando está en temporada y las variedades cultivadas localmente se pueden encontrar con facilidad en los mercados.

El apio crece a una altura de 30 a 40 centímetros y está compuesto por un tallo con hojas en forma cónica que se unen a una base común. Es una planta bienal que pertenece a la familia de las verduras umbelíferas cuyos otros miembros son las zanahorias, el hinojo, el perejil y el eneldo. Aunque la mayoría de la gente asocia el apio con sus preciados tallos, hojas, semillas y raíces, también puede utilizarse como alimento y condimento y como remedio medicinal natural.

Historia del apio

El apio que hoy conocemos es un derivado del apio silvestre. Aunque se cree que tiene sus orígenes en las regiones mediterráneas del norte de África y del sur de Europa, también era nativo de las zonas del este de la cordillera del Himalaya. El apio silvestre difiere un poco de su homólogo de hoy en día en el que aparecen menos tallos y más hojas.

El apio tiene una larga y prestigiosa historia de uso, primero como medicina y luego como alimento. La mención inicial de las propiedades medicinales de las hojas del apio se remontan al siglo noveno AC, cuando el apio hizo una aparición en la Odisea, la famosa epopeya del poeta griego Homero. Los antiguos griegos usaban las hojas como laureles para decorar a sus atletas de renombre, mientras que los antiguos romanos lo utilizaban como condimento, una tradición que se ha continuado a través de los siglos.

No fue hasta la Edad Media que se incrementó el uso del apio más allá de la medicina y la sazón, lo empezaron a utilizar como un alimento. Hoy en día, para la mayoría de la gente el apio es utilizado en salsas y en platos crudité. Comer este delicioso y crujiente vegetal crudo en realidad no se popularizó hasta el siglo 18 en Europa. El apio se introdujo en Estados Unidos a principios del siglo 19.

Beneficios del apio para la salud

El apio contiene vitamina C y otros compuestos activos que promueven beneficios para la salud, incluyendo las ftalidas que ayudan a reducir el colesterol y las cumarinas que pueden ser útiles en la prevención del cáncer.

Rico en vitamina C

El apio es una muy buena fuente de vitamina C, una vitamina que ayuda al sistema inmunológico. Los alimentos ricos en vitamina C como el apio ayudan a reducir los síntomas del resfriado; más de 20 estudios científicos han concluido que la vitamina C es buena para combatir el frío. La vitamina C también evita el daño producido por los radicales libres que nos provocan estados inflamatorios como el asma, la osteoartritis y la artritis reumatoide. Los radicales libres pueden oxidar el colesterol y dar lugar a la formación de placas, éstas pueden romperse causando ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. La vitamina C es beneficiosa para nuestra salud cardiovascular. Debido a la multitud de beneficios que la vitamina C aporta a nuestro organismo, no es sorprendente que las investigaciones hayan demostrado que el consumo de verduras y frutas ricas en este nutriente se asocie a una considerable reducción del riesgo de muerte por cualquier causa, incluyendo las enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer.

Beneficios potenciales de la presión arterial

El potencial del apio para la reducción de la alta presión arterial ha sido reconocido por profesionales de la medicina china e investigadores de la ciencia occidental.

El apio contiene compuestos activos llamados ftalidas, que ayudan a relajar los músculos que envuelven las arterias y con esto permiten que los vasos se dilaten. Contra más espacio haya en el interior de las arterias, la sangre puede fluir a una presión menor. Las ftalidas también reducen las hormonas del estrés, las cuales hacen que los vasos sanguíneos se contraigan. Cuando los investigadores inyectaron un derivado del apio en animales de laboratorio, la presión de la sangre de estos animales se redujo entre un 12 y un 14 por ciento. Por supuesto, entre la inyección de un extracto de apio en animales de laboratorio y el consumo de apio entre los seres humanos hay un mundo. Por ese motivo, los investigadores que participaron en este estudio aún no han publicado los resultados ya que quieren realizar pruebas clínicas en seres humanos con el apio pero como alimento. Sin embargo, parece probable que este alimento nutritivo posea la propiedad para reducir la presión arterial y además, el apio es una buena fuente de potasio, calcio y magnesio. La ingesta de estos minerales también ha sido asociada con beneficios para la presión sanguínea.

El apio tiene una reputación entre algunas personas de ser un vegetal de alto contenido de sodio y sin embargo, la reducción de la presión arterial se asocia generalmente con alimentos bajos en sodio. Entonces, ¿Que beneficios obtenemos de las ftalidas comparados con los riesgos del alto contenido en sodio del apio? En una taza llena de apio picado hay aproximadamente 100 miligramos (más o menos dos tallos de apio). En la asociación Food and Drug Administration de Estados Unidos aconsejan no superar la ingesta de 2.400 miligramos de sodio diariamente, el equivalente de esto serían unas 24 tazas o 48 tallos de apio. Dos tallos de apio sólo proporcionan aproximadamente el 4% del sodio máximo recomendado, por lo tanto una persona podría incluir estos dos tallos de apio en su dieta diaria y aún así continuaría estando por debajo de la cantidad máxima recomendada de consumo de sodio diario. Este apio consumido se podría ir alternando con el consumo de otros alimentos bajos en sodio. La cantidad exacta de apio necesaria para lograr los efectos de disminución de la presión arterial no se puede determinar todavía hasta que los ensayos clínicos se lleven a cabo en seres humanos con el alimento en sí, ya que los estudios sólo se han realizado con extractos y animales.

Beneficios de la reducción del colesterol

En estudios realizados en animales especialmente criados para que tuvieran un alto nivel de colesterol, se ha demostrado que el apio lo ha reducido notablemente. Se estuvo alimentando a los animales con elevados niveles de colesterol durante ocho semanas con soluciones acuosas de apio (como el zumo de apio) y el colesterol en ellos disminuyó significativamente gracias al aumento en la secreción de ácidos biliares.

Actividad diurética

Antiguamente, las semillas de apio (salvaje) originarias del Mediterráneo, se utilizaban como diurético. Hoy en día, entendemos que el apio, el cual es rico en potasio y sodio, posee los dos minerales más importantes para regular el equilibrio de líquidos de nuestro cuerpo y estimular la producción de orina, lo que ayuda a eliminar del cuerpo el exceso de líquido.

Promover una salud óptima

El apio contiene compuestos llamados cumarinas que ayudan a prevenir los radicales libres que dañan las células, disminuyendo así el aumento potencial de las mutaciones de las células para que se vuelvan cancerosas. Las cumarinas también aumentan la actividad de ciertas células blancas de la sangre, que son las defensoras inmunes que atacan y eliminan las células potencialmente dañinas, como las células cancerígenas. Además, se ha demostrado que otro de los compuestos del apio llamado acetylenics es capaz de detener el crecimiento de las células tumorales.

Cómo seleccionar y almacenar el apio

Elige un apio que se vea crujiente y sea fácil de romper cuando se estira. Debería ser relativamente estrecho y compacto y no tener tallos despegados. Las hojas deben ser desde un color verde pálido a un verde brillante sin manchas amarillas o marrones. A veces, el apio puede verse afectado por el llamado "corazón negro" que es una enfermedad causada por los insectos. Para comprobar si hay daños de este tipo, debes separar los tallos y buscar algún tipo de coloración marrón o negra. Además, debes comprobar que el apio no tenga tallos con gérmenes o semillas, la presencia de un vástago redondo en lugar de tallos tiernos en el centro del apio. El apio con estos tallos, a menudo tiene un sabor más amargo.

Para almacenar el apio, colócalo en un tupper o envuélvelo en una bolsa de plástico o paño húmedo y guárdalo en la nevera. Si vas a guardar apio cortado o pelado, asegúrate de que esté seco y sin restos de agua, ya que esto puede drenar algunos de sus nutrientes. La congelación del apio debe evitarse a menos que la receta que vayas a hacer así lo requiera.

Consejos para preparar y cocinar el apio

Para limpiar el apio, debes cortar la base y las hojas, lavar las hojas y tallos bajo el agua corriente. Cortar los tallos en trozos de la medida deseada. Si el exterior del tallo del apio tiene hilos fibrosos, tienes que eliminarlos haciendo un corte estrecho en un extremo del tallo y pelar las fibras. Asegúrate de utilizar las hojas ya que contienen la mayoría de la vitamina C, calcio y potasio, sino las utilizas en ese momento, las puedes guardar en las condiciones que hemos explicado anteriormente y te pueden durar entre uno día y dos días.

El apio no debe mantenerse a temperatura ambiente durante demasiado tiempo, ya que, debido a su alto contenido en agua, tiene tendencia a marchitarse rápidamente. Si el apio que tienes se ha marchitado, pulverízalo con un poco de agua y colócalo en la nevera durante varias horas y recuperará su frescura.

Algunas ideas rápidas para preparar el apio

  • Agrega apio picado a una ensalada de pollo o atún.
  • Disfruta de unos deliciosos canapés de mantequilla sobre los tallos de apio.
  • Usa las hojas del apio mezcladas con hojas de ensalada.
  • Cuece apio picado, achicoria y cebolla y sírvelo todo cubierto con unas nueces y queso fresco.
  • La próxima vez que te hagas un zumo de zanahoria, dale un nuevo toque añadiendo zumo de apio.
  • Añade hojas y tallos en rodajas de apio a las sopas, estofados, guisos y patatas fritas.

Artículos relacionados con Apio