Pimiento

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Los pimientos verdes pertenecen a la familia de la belladona o de las plantas solanáceas, a la que pertenecen también el ají, la pimienta, la cayena, las berenjenas, los tomates y las patatas (excepto las patatas dulces y las batatas).

Su nombre científico es Capsicum annuum. Este nombre científico, no se utiliza exclusivamente para designar a los pimientos, sino también a los diferentes tipos de guindillas.

Imágen de pimiento

Estamos más acostumbrados a ver en el supermercado los pimientos de color verde. Aunque estos deliciosos vegetales en realidad se encuentran una amplia gama de colores, amarillo, anaranjado, rojo, morado, marrón y negro.

El pimiento verde que normalmente compras en el supermercado no ha llegado su madurez, los pimientos maduros nunca son de color verde. Esto no quiere decir que todos los pimientos en su desarrollo tengan que pasar obligatoriamente por una tonalidad verde, hay algunos que ya nacen del mismo color en el que llegan a su madurez.

El pimentón es pimiento seco en polvo. Estamos acostumbrados a ver pimentón rojo en la sección de especias del supermercado, aunque el pimentón se puede hacer a partir de pimientos de cualquier color, el resultado siempre será el mismo, pimentón de color rojo.

Los pimientos se pueden comer en cualquiera de sus etapas de desarrollo, sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que la vitamina C y los carotenoides de los pimientos tienden a aumentar con la maduración. Los pimientos verdes son más sabrosos cuando maduran correctamente.

En los pimientos encontramos una maravillosa combinación de sabor amargo y dulce. Son unos vegetales de textura crujiente y con una amplia gama de colores llamativos y brillantes. Podemos encontrar pimientos de colores verdes, rojos, amarillos, naranjas, morados, marrones y negros. A pesar de los diversos colores que presentan, todos los pimientos pertenecen a al misma familia de plantas conocida científicamente como Capsicum annuum. Son miembros de la familia de las solanáceas, en la que también se incluyen las patatas, los tomates y las berenjenas. Los pimientos dulces son más gruesos y se caracterizan por su forma acampanada que finaliza con tres o cuatro lóbulos. Los pimientos verdes y púrpuras tienen un sabor ligeramente más amargo, mientras que los rojos, naranjas y amarillos son más dulces, casi afrutados. El pimentón se prepara a partir de pimientos rojos (igual que el chile). Los pimientos rojos en sí, no son picantes. La sustancia principal que proporciona el picante a los chiles se llama capsaicina y se encuentra en cantidades muy pequeñas en los pimientos. A pesar de que los pimientos están disponibles durante todo el año, son más abundantes y sabrosos en verano y en los primeros meses de otoño.

Historia del pimiento

Los pimientos verdes se cultivan desde hace más de 9000 años, en Sudamérica y hace algo menos de tiempo en Centro América. Los colonizadores europeos llevaron este alimento a Norte América entre los años 1500 y 1600.

Debido a que los pimientos se pueden cultivar en una gran variedad de climas y son populares en las cocinas de todo el mundo, a menudo se pueden encontrar en pequeñas granjas de Norte América, América Central, Sur América, Europa, África, Oriente Medio y en algunas zonas de de Asia. En cuanto a la producción comercial, China se ha convertido, con mucha diferencia, en el mayor productor de pimientos. En el 2007 produjo 14 millones de toneladas. Le seguía México como segundo productor con unos 2 millones de toneladas y Estados Unidos en tercer lugar con aproximadamente 1 millón de toneladas.

Dentro de EE.UU., California y Florida son los mayores productores de pimiento. En términos de producción de guindillas, Nuevo México actualmente se encuentra en primer lugar. Los adultos de EE.UU. consumen aproximadamente 9,5 kilos de pimientos al año.

Beneficios de los pimientos para la salud

Mientras que los pimientos son una verdura muy popular, no siempre han compartido protagonismo con otros miembros de su familia como es la pimienta, debido a su muy escaso contenido del fitonutriente capsaicina. Este es el compuesto por el que la pimienta es picante. Una vez la capsaicina se activa en el cuerpo, se une a los receptores de las células nerviosas cambiando nuestra sensación del dolor y proporcionándonos propiedades anticancerígenas y de equilibrio del azúcar en la sangre. La poca cantidad o falta de capsaicina en los pimientos no quiere decir que este vegetal no deba ser estudiado por ser un alimento saludable en otros aspectos.

La cantidad de nutrientes y fitonutrientes contenidos en el pimiento es impresionante. Es sorprendente por ser una hortaliza muy baja en grasas ya que algunos de sus nutrientes y fitonutrientes son solubles en grasas, lo que significa que necesitan de otros alimentos con un mayor contenido en grasas para disolverse. La grasa contenida en una taza de pimientos a rodajas no supera el gramo. Esta pequeña cantidad de grasa es suficiente para proporcionar un lugar para el almacenamiento de los nutrientes liposolubles del pimiento, incluyendo sus carotenoides y vitamina E. Los pimientos son una muy buena fuente de vitamina E, se obtienen 1,45 miligramos por taza y contienen más de 30 carotenoides diferentes, incluyendo un excelente volumen de beta-caroteno y zeaxantina. Ambos carotenoides proporcionan beneficios antioxidantes y antiinflamatorios para la salud. Dentro de este apartado de Beneficios para Salud, nos centraremos en dos áreas de investigación de la pimienta: La investigación sobre los beneficios antioxidantes y la investigación sobre los posibles beneficios contra el cáncer.

Beneficios antioxidantes del pimiento

Aunque en la mayoría de los estudios de investigación se han centrado en los carotenoides antioxidantes como sello de identidad del pimiento, este vegetal en realidad nos ofrece una amplia gama de antioxidantes. En cuanto a los nutrientes convencionales, el pimiento es una excelente fuente de vitamina C ya que contiene 117 miligramos por taza. Esto significa más del doble de la cantidad de vitamina C contenida en una naranja. El pimiento es también una buena fuente de otro antioxidante, la vitamina E. Además de estas convencionales vitaminas antioxidantes, el pimiento es también una buena fuente de un antioxidante mineral, el manganeso. La lista de fitonutrientes contenidos en el pimientos es impresionante, puedes consultarla a continuación:

  • Los flavonoides
    • Luteolina
    • Quercetina
    • Hesperidina
  • Los carotenoides
    • Alfa-caroteno
    • Beta-caroteno
    • Criptoxantina
    • La luteína
    • Zeaxantina
  • Ácidos hidroxicinámicos
    • El ácido ferúlico
    • Ácido cinámico

Dentro de esta lista de fitonutrientes antioxidantes, es comprensible el motivo por el que los carotenoides han sido un tema en el que se ha prestado una especial atención en las investigaciones. Entre los cinco carotenoides mencionados, el pimiento contiene cantidades muy concentradas de beta-caroteno y zeaxantina. En una taza de rodajas de pimiento fresco morrón rojo, se contienen cerca de 1.500 microgramos de beta-caroteno o lo que es lo mismo, una tercera parte del contenido de una zanahoria pequeña. En una investigación realizada recientemente en España, los investigadores se especializaron más en el estudio de las vitaminas C y E y en seis diferentes carotenoides (alfa-caroteno, beta-caroteno, licopeno, luteína, criptoxantina y zeaxantina) de los alimentos que comemos normalmente. Sólo dos de estos alimentos contenían las dos terceras partes de estos nutrientes. Uno de ellos era el tomate y el otro era el pimiento dulce. Además, el pimiento contenía el 12% del total de la zeaxantina de la dieta a la que estaban sometida los participantes. También proporcionaba el 7% del total de vitamina C.

Los pimientos son un alimento rico en antioxidantes aunque aún no se haya realizado ninguna investigación sobre su reducción en el riesgo de algunas enfermedades. Esperamos ver pronto un estudio acerca de los beneficios antioxidantes que nos ofrecen específicamente los pimientos, incluyendo estudios sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares y la prevención de la diabetes tipo 2. También esperamos ver los grandes beneficios antioxidantes que muestran en el área de la salud ocular. Una taza de pimiento verde nos proporciona 314 microgramos de una combinación de dos carotenoides que son la luteína y la zeaxantina. Estos dos carotenoides en particular se encuentran en altas concentraciones en la mácula del ojo (la parte más central de la retina) y es necesaria para proteger esta mácula de daños relacionados con el oxígeno. Una condición relacionada con la edad es la degeneración macular, lo que significa que la que la mácula del ojo puede dañarse dando como resultado una pérdida de visión. En EE.UU., la ceguera en adultos mayores de 60 años mayormente viene derivada por la degeneración macular. Tenemos la sospecha de que en futuros estudios realizados en humanos se muestre una reducción del riesgo de degeneración macula gracias a la ingesta de forma habitual de pimientos. Los pimientos nos ofrecen en general unos grandes beneficios antioxidantes y en particular, una concentración única de luteína y zeaxantina.

Posibles beneficios del pimiento contra el cáncer

Como alimento rico en nutrientes antioxidantes y antiinflamatorios, el pimiento nos proporciona importantes beneficios contra el cáncer. La exposición a la inflamación crónica excesiva y el estrés oxidativo crónico no deseado puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de la mayoría de los tipos existentes. Ambos factores pueden verse compensados ​​en parte por la dieta. El consumo regular de alimentos antioxidantes puede reducir la probabilidad de estrés oxidativo crónico y el consumo regular de alimentos antiinflamatorios puede reducir la probabilidad de inflamación excesiva crónica. Como una rica fuente de fitonutrientes con propiedades antioxidantes y antiinflamatorios, se espera que los pimientos ayuden a compensar estos factores y reduzcan nuestro riesgo de desarrollar cáncer. Por desgracia, los grandes estudios de investigación realizados en humanos no han tratado de aislar el impacto que producen los pimientos en el cáncer. Los estudios se han centrado en los beneficios que se obtienen de las hortalizas en general y no de los pimientos en particular. Sin embargo, seguimos a la espera de futuros estudios para que documenten los beneficios específicos de los pimientos en la reducción del riesgo de cáncer. En estudios preliminares realizados en animales de laboratorio, en los cánceres en el tracto digestivo, incluyendo el cáncer gástrico y cáncer de esófago, se obtuvieron resultados muy positivos.

Además de los componentes antioxidantes y antiinflamatorios de los pimientos que nos benefician contra el cáncer, existe un segundo componente. Este segundo componente implica el metabolismo de los compuestos de azufre que se encuentran en el pimiento y en particular el metabolismo de la cisteína ácida que contiene azufre amino. Mientras que el pimiento no es un vegetal alto en proteínas o en el aminoácido de cisteína, puede ser inusualmente excelente en metabolizar este aminoácido. Varios estudios recientes han echado un vistazo a la presencia de enzimas en los pimientos, llamadas S cisteínas que, conjugadas con las beta-liasas que contienen azufre, realizan un papel metabólico que da como resultado lo que denominamos una derivación de tiometil. Estas enzimas podrían estar involucradas en algunos de los beneficios contra el cáncer que el pimiento ha demostrado aportar en algunos estudios preliminares realizados en animales de laboratorio. Estos estudios pueden servir como base para reconocer algunos de los beneficios contra el cáncer que nos aporta el consumo de pimiento verde, rojo, amarillo y naranja y puede abrir las puertas a futuros estudios, sobretodo, relacionados con el cáncer gástrico y cáncer esofágico.

Novedades en los beneficios del pimiento

  • El pimiento es una excelente fuente de carotenoides, ya que posee más de 30 nutrientes diferentes que son miembros de la familia de los carotenoides. En un estudio realizado recientemente en España se investigó la cantidad de vitamina C, vitamina E y seis carotenoides (alfa-caroteno, beta-caroteno, licopeno, luteína, zeaxantina y criptoxantina) contenidos en todos los alimentos de consumo habitual. Descubrieron que tan sólo dos de estos alimentos estudiados poseían dos tercios de todos los nutrientes mencionados. Uno de estos alimentos era de tomate y el otro era el pimiento dulce. El pimiento proporcionó el 12% del total de zeaxantina de la dieta de los participantes. También proporcionó el 7% del total de vitamina C.
  • Si deseas maximizar en consumo de vitamina C y de carotenoides con la ingesta de pimiento, consume este vejetal cuando esté maduro. En estudios recientes se ha demostrado que el contenido de vitamina C y de carotenoides del pimiento aumenta con la maduración. Cuando la vitamina C y el contenido de carotenoides de los pimientos se incrementa, también lo hace su capacidad antioxidante, lo que puede representar una fuente de grandes beneficios para la salud. Quienes cultivan estos vegetales los pueden dejar madurar en la planta antes de cosecharlos (lo que significa que puedes comprarlos en la tienda ya en un estado maduro). Si se cosechan antes de que entren en la fase de maduración, no pasa nada, ya que los pimientos aún se pueden dejar madurar después de la recolecta o de haberlos comprado en el mercado. En un estudio reciente, la vitamina C en los pimientos que no eran plenamente maduros, continuó aumentando durante aproximadamente 10 días de almacenamiento en el hogar. Sin embargo, es difícil que un pimiento que ya se encuentra fuera de la planta llegue a su madurez óptima. La mayoría, pero no todos los pimientos verdes se vuelven rojos con el tiempo, pero pueden estar perfectamente maduros antes de pasar del verde al rojo. Una buena regla para determinar la calidad de los pimientos es no juzgarlos básicamente por su color, sino por la calidad de su color, así como la textura y la sensación que nos da cuando lo tocamos. Ya sea verde, rojo, amarillo o naranja, los pimientos maduros deben tener colores intensos y vivos, un peso relativamente mayor del que deberían tener por su tamaño y que sean lo suficientemente firmes cuando ejercemos sobre ellos un poco de presión.
  • Mucho tiempo de cocción puede dañar algunos de los fitonutrientes más delicados de los pimientos. En un estudio reciente realizado en Turquía, los pimientos verdes dulces fueron objetivo de estudio por contener un fitonutriente flavonoide en particular llamado luteolina. Antes de asar los pimientos se determinó que contenían aproximadamente 46 miligramos por kilo de este importante antioxidante y antiinflamatorio. Después de asarlos durante unos 7 u 8 minutos a una temperatura de 150 grados centígrados aproximadamente, se destruyó el 40% de la luteolina. Esta pérdida de luteolina por la exposición prolongada al calor es una de las razones por las que a nivel nutricional es preferible la utilización de otros métodos de cocción, en los que no sea necesario demasiado tiempo de exposición a altas temperaturas.
  • Tendemos a pensar en las verduras crucíferas como el brócoli o las verduras allium como la cebolla y el ajo como verduras ricas en compuestos de azufre. Los pimientos también pueden ser una valiosa fuente de apoyo para la salud por contener estos compuestos. Varios estudios recientes han investigado la presencia de enzimas en los pimientos llamadas cisteínas S. Estas enzimas contienen azufre y unidas a la beta-liasa de la vía metabólica derivan en una composición de tiometil. Este proceso ha dado beneficiosos resultados contra el cáncer en las pruebas realizadas en animales de laboratorio. Los pimientos verdes, amarillos, rojos y naranjas nos pueden servir de base en la lucha contra el cáncer. En unos estudios recientes, se ha descubierto una reducción del riesgo de cáncer gástrico y cáncer esofágico.

Cómo seleccionar y almacenar los pimientos

Elige los pimientos que tengan colores vivos, piel tersa y que no tengan partes blandas, manchas y zonas oscuras. Sus tallos deben ser verdes y frescos. Los pimientos deben ser pesados en relación con su tamaño (lo que refleja que tienen una piel gruesa, bien formada e hidratada) y lo suficientemente firmes cuando ejerzamos sobre ellos una pequeña presión. Evita los que tengan signos de deterioro, incluyendo lesiones en la piel o áreas con humedades. La forma de los pimientos generalmente no afecta a su calidad, aunque algunas formas pueden resultar más adecuadas que otras en determinadas recetas. Los pimientos están disponibles todo el año, pero su temporada va del verano a los primeros meses de otoño que es cuando encontramos más cantidad en los mercados.

Puede ser difícil determinar si un pimiento se encuentra en su madurez óptima pero, desde un punto de vista nutricional y de salud, vale la pena prestar atención al grado de madurez del pimiento. No debes dejar que el pimiento madure excesivamente llegando al punto de ser demasiado suave, estar arrugado o manchado. De hecho, si los pimientos están maduros en el momento de la compra, pueden perder hasta un 15% de su contenido de vitamina C durante 10 días de almacenamiento en la nevera y hasta un 25% de su vitamina C durante los siguientes 20 días. Sin embargo, si el pimiento no se encuentra en el momento de óptimo de madurez cuando lo compramos, la vitamina C y los carotenoides aumentarán durante el periodo de almacenamiento en el frigorífico (en los próximos 10 días). Como puedes ver, hay un delicado equilibrio en términos de madurez óptima. Te recomendamos que no te preocupes en exceso por este tema, ya que aunque no comas pimientos perfectamente maduros, puedes seguir beneficiándote de muchos de los nutrientes que te proporciona para mejorar tu salud. Para conseguir un beneficio óptimo de vitamina C y de carotenoides es posible que necesites experimentar un poco para desarrollar la habilidad suficiente que te permita evaluar la madurez de esta hortaliza. Por desgracia, no se puede utilizar el color del pimiento como guía básica. La mayoría, pero no todos, nacen siendo pimientos verdes y con el tiempo se vuelven rojos o de otro color, pero pueden ser perfectamente maduros antes de pasar de un color al otro. Existen también algunas variedades de pimientos que no nacen siendo verdes. Una buena regla general es no juzgar por el color en sí, sino por la calidad del color, la textura y la sensación que nos da esta hortaliza cuando la cogemos. Ya sean verdes, rojos, amarillos o naranja, los pimientos maduros destacan por tener unos colores vivos, ser pesados para su tamaño y lo suficientemente firmes cuando ejercemos una pequeña presión sobre ellos.

No laves los pimientos que vayas a guardar durante entre 7 y 10 días en la nevera. Los pimientos son muy sensibles a la pérdida de humedad, siempre deben estar bien hidratados. Se recomienda envolverlos con un paño húmedo en el compartimento de verduras para ayudar a los pimientos a conservar su humedad. No cortes el tallo del pimiento antes de meterlo en la nevera. Los pimientos verdes son especialmente sensibles a la pérdida de humedad a través del tallo. Si lo cortamos son aún más susceptibles al frío. Los pimientos se pueden congelar sin haber sido blanqueados. Es mejor congelarlos enteros ya que tendrán una menor exposición al aire que podría degradar tanto su contenido de nutrientes y como su sabor.

Aunque no sea muy común ni popular lavar los pimientos con agua caliente, queremos dejar claras las desventajas de hacerlo. Un estudio reciente ha demostrado que los pimientos tienen una mayor capacidad antioxidante cuando se lavan con agua fría que con agua caliente.

Por último, si vas a consumir el pimiento en uno o dos días después de la compra y no está muy maduro, puedes considerar la posibilidad de no meterlo en la nevera. Se ha descubierto descubierto en un estudio reciente que el almacenamiento a temperatura ambiente de unos 20 grados centígrados puede mejorar la disponibilidad de los carotenoides solubles en grasa en los pimientos que todavía no están maduros.

Consejos para preparar y cocinar los pimientos

Antes de extraer las pepitas del interior y/o cortar el pimiento, lávalo con agua corriente y recuerda que es mejor que sea fría. Si el pimiento ha sido encerado, debes frotarlo suavemente pero a conciencia con un cepillo de cerdas naturales.

Utiliza un cuchillo de cocina para cortar alrededor del tallo y luego retíralo. Los pimientos se pueden cortar en diferentes formas y tamaños. Para cortarlo con facilidad, en dados o en tiras, es recomendable hacer el primer corte por la mitad de forma longitudinal, limpiar el corazón y las semillas y luego, colocarlo con la piel hacia abajo sobre una superficie de corte y cortar en el tamaño y forma deseados. También se pueden cortar horizontalmente en anillas o hacer un corte lateral para hacer pimientos rellenos. La pulpa blanca de la cavidad interior del pimiento es rica en flavonoides y se puede comer, a pesar de ello, algunas personas prefieren quitar esta parte.

La forma más sana de cocinar el pimiento

De todos los métodos de cocción que hemos investigado, nuestro favorito por ser el más saludable es el de los pimientos salteados. Pensamos que esta receta conserva un mayor sabor del pimiento y permite una concentrada retención de nutrientes.

Para saltear los pimientos, es necesario poner al fuego una sartén de acero inoxidable con 3 cucharadas de caldo (vegetal o de pollo) o simplemente con agua. Una vez empiece a hervir, debes añadir el pimiento rojo en rodajas. Después de 3 minutos, añade 2 cucharadas más de caldo. Cocínalo a fuego lento durante otros 4 minutos, removiendo constantemente. Una vez pasados estos 4 minutos ya puedes emplatarlo y llevarlo a la mesa. Es un plato que se come caliente.

Algunas ideas rápidas para disfrutar de los pimientos

  • Añade pimientos picados a tus ensaladas de pollo o de atún.
  • Saltea los pimientos con apio y cebolla y mézclalo con tofu, pollo o marisco. Es un plato muy típico en Louisiana.
  • Puré de pimientos asados ​​y pelados con cebollas y calabacín salteados. Este plato se puede servir tanto caliente como frío.
  • Los pimientos verdes son unas de las mejores verduras que se pueden servir crudités, no sólo por el toque de color que da al plato, sino también por su crujiente textura.

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